PLANEA
Estableciendo una meta de ahorro para una casa

Estableciendo una meta de ahorro para una casa

El primer paso para adquirir tu casa es establecer una meta de ahorro pues a partir de ella podrás saber qué acciones necesitas llevar a cabo para cumplir tu objetivo.

Ahorrar suele ser complicado para algunas personas pues requiere de organización y fuerza de voluntad para abstenerse de hacer gastos innecesarios que muchas veces pueden significar un cambio en tu estilo de vida. Sin embargo, toda decisión implica un sacrificio y si has decidido que es momento de empezar a construir tu patrimonio deberás hacer algunos ajustes que a la larga traerán grandes recompensas. Sigue estos consejos para ahorrar, estamos seguros que serán muy útiles para alcanzar tu meta de ahorro.

¿Cómo empezar a ahorrar para una casa?

  • Haz un diagnóstico de tus finanzas
  • Realiza el saneamiento de tus finanzas
  • Elabora un presupuesto
  • Construye un plan de ahorro

Haz un diagnóstico de tus finanzas

Para comenzar es importante que analices el estado de tus finanzas, de esta manera podrás saber en qué posición te encuentras y qué tan cerca o lejos estás de la meta.

Es importante que te preguntes a ti mismo si tienes algún problema como que no te alcanza para cubrir tus gastos o que tengas alguna deuda sin pagar.

Para saber si tienes problemas de ingresos es necesario que estés libre de deudas, de lo contrario tus problemas no son de endeudamiento.

Diagnostica también tus problemas de gastos, estos ocurren cuando tenemos los mismos ingresos que alguien, pero a diferencia de ellos a ti no te alcanza y vives con lo justo, entonces posiblemente estés haciendo gastos innecesarios.

Por último, revisa tus deudas. Existen tres tipos de deudas, la primera consiste en una deuda que se adquiere para obtener algún objeto o experiencia que está por encima de tus posibilidades económicas. Otro tipo de deuda es como resultado de la desorganización financiera, lo cual lleva a buscar préstamos o usar tarjetas. Finalmente están las deudas que se obtienen para cubrir necesidades básicas como comida, salud o vivienda y no existe otro gasto más que los básicos.

Realiza el saneamiento de tus finanzas

Una vez que has realizado el diagnóstico de tus finanzas es momento de comenzar a sanear tus finanzas. Esto significa hacer un plan para eliminar tus deudas, disminuir tus gastos e incrementar tus ingresos según el problema financiera que enfrentas. Este paso es de suma importancia ya que esto ayudará a que tu historial crediticio no sea un impedimento para que te otorguen un crédito hipotecario.

Cuando comiences a sanear tus deudas te recomendamos que tengas cuidado con las empresas que se anuncian como reparadoras de deudas, pues según la CONDUSEF, no existe esta figura legal, por lo que estas empresas no están supervisadas por el gobierno.

Elabora un presupuesto

Comprar una casa representa una cantidad considerable de dinero, por lo que te recomendamos que, una vez que tus finanzas se encuentran en la situación indicada para comprar una casa hagas un presupuesto de cuánto vas a necesitar.

Lo primero que puedes hacer es elegir un crédito hipotecario para posteriormente saber el monto de crédito que te puede ser otorgado. A partir de ello podrás calcular un aproximado del rango de precio de casa que puedes llegar a comprar, así como el pago mensual que tendrías que hacer para pagar la hipoteca. También a partir de este cálculo puedes tener un aproximado de un posible enganche.

Es importante que no olvides agregar a tu presupuesto los gastos que involucran la compra de una casa, como el pago de seguros, escrituración, algunos impuestos y honorarios del notario, según el caso.

Construye un plan de ahorro

Una vez que tengas un aproximado de la meta que necesitas alcanzar es momento de comenzar a desarrollar tu plan de ahorro y el camino a la meta. Una buena forma es separando entre 20% y 30% de tus ingresos mensuales, lo cual correspondería a un pago mensual de hipoteca.

Cuando estés en el momento indicado para comprar una casa, ese porcentaje ahorrado lo podrás ocupar para pagar el enganche, escrituración u otros gastos que surgen con la compra de una casa.

Siguiendo estos pasos estarás más cerca de tu objetivo. No olvides que alcanzar tu meta de ahorro es cuestión de voluntad y organización. ¿Qué esperas para empezar?