Comprar un inmueble es un proceso diferente al de rentar. En este último, el propietario únicamente está proporcionando un servicio y, además de velar por sus intereses, debe de salvaguardar su patrimonio.
Por lo tanto, la exigencia en los requisitos suele ser mayor, ya que necesita garantizar la responsabilidad del futuro arrendatario y tener la certeza de que es el candidato ideal para llegar al acuerdo esperado.
Estos son los requisitos más comunes que tendrás que cubrir para hacer tu solicitud.
Algunas de las grandes ofertas que se publican en internet no siempre son reales. Duplicar anuncios atractivos es una de las prácticas más comunes y su propósito es hacer que la persona interesada no sepa distinguir entre el anuncio real y el falso.
Obtener una retribución monetaria es el principal objetivo de las personas dedicadas al fraude. Su forma de actuar consiste en solicitar una cantidad de dinero para “apartar el inmueble”, “pagar el envío de llaves para conocerlo” o “adelantar el depósito”.
Hay quienes incluso llegan a tener acceso al inmueble y logran el acuerdo siguiendo todo el protocolo sin ser realmente los propietarios. En estos casos, debes tener cierta precaución ya que puedes ser demandado si habitas en una propiedad sin autorización del dueño.
Al rentar un inmueble es requisito pagar un depósito en garantía por los daños futuros que pueda sufrir la propiedad, así como la primera renta. Sin embargo, hay propietarios que llegan a exigir rentas anticipadas como símbolo de “confianza”, que resultan en estafa. Si no se especifica en el contrato, el arrendador puede alegar que jamás realizaste estos pagos.
Es normal que un propietario no mencione los defectos del inmueble si lo que busca es atraer inquilinos. Pero si este tipo de problemas no están estipulados en el contrato, además de afectar tu calidad de vida en el inmueble, también pueden ser atribuidos a tu estancia en la propiedad.
Al visitar el inmueble, comprueba que no existan daños y haz todas las preguntas necesarias en relación al tema. Confirma que todo concuerda con lo estipulado en el contrato de arrendamiento y toma fotografías de cada rincón antes de mudarte para atestiguar las condiciones en las que fue entregado.
Son pocos los casos en los que los propietarios devuelven el depósito de renta una vez finalizado el contrato de arrendamiento, pese a que la ley demanda su reintegro en caso de no ser utilizado para sus propósitos. Para conocer más sobre este tema, visita el siguiente enlace
Tener la habilidad para detectar una situación extraña antes de tiempo te ayudará a proteger tu seguridad y tu dinero. No caigas en fraudes y presta atención a lo siguiente.
Además de los anuncios duplicados, existen otros rasgos que te ayudarán a detectar un fraude inmobiliario:
La lada de los números telefónicos es otro punto que puede salvarte de una mala experiencia. Si esta no coincide con la región donde se encuentra el inmueble, podría tratarse de una estafa.
Aunque varias personas suelen contratar agencias inmobiliarias, es importante verificar la procedencia de la agencia y su número telefónico.
Generalmente, las zonas se guían por un precio de renta similar. En los anuncios falsos suelen ofertarse inmuebles por debajo del precio promedio para captar la atención de los usuarios.
Compara las ofertas con anuncios similares y de la zona para que tengas una idea de las cantidades que realmente deberían valer. También considera la opción de llamar al propietario y preguntar la razón del precio, pues en algunas ocasiones esto se debe a las condiciones del inmueble o algún problema que no se describe en el anuncio.
El contacto con el propietario te proporcionará información valiosa sobre él. Los comportamientos extremos, como dar información vaga o insistir demasiado en llegar a un acuerdo no siempre son buenas señales.
Alguien interesado en vender una propiedad, te facilitará todos los datos que necesites saber del inmueble de manera atenta pero sin obligarte a tomar una decisión apresurada.
Antes de decidirte, es normal que tengas dudas respecto a la propiedad, la zona, los servicios otorgados y demás. Un propietario real tiene la obligación de responder a cada una de tus inquietudes por más absurdas que sean, mientras que quien no sabe, te dejará más confundido de lo que estás.
Haz la prueba preguntando la ubicación del inmueble. Si no te proporcionan la dirección exacta y solo recibes puntos de referencia, es posible que este no exista o la persona no sea el propietario verdadero.
¿Tienes problemas para visitar el inmueble? No llegar a un acuerdo con el propietario también es una señal de fraude. Excusas muy absurdas o exageradas son comúnmente utilizadas para evadir el encuentro hasta conseguir una ganancia.
Si el dueño no puede mostrarte la casa o el departamento porque se encuentra en otra ciudad, pero te recomienda pagar un envío para obtener las llaves, pagar un anticipo para apartarlo o incluso tomar la decisión de rentar y hacer los depósitos correspondientes de manera virtual, enciende el foco rojo.
Es obligatorio que el arrendador cuente con los documentos que lo acrediten como propietario. Tales son el Registro de la Propiedad, el Certificado de Libre Gravamen y los pagos al corriente del predial. Mostrarlos es un requisito para realizar el acuerdo, no firmes nada si no tienes la certeza de que sea el dueño.
Prevenir cualquier tipo de problema es uno de los propósitos que se busca alcanzar con esta guía, pero si por alguna razón no puedes evitarlos, esta es la forma en la que deberás actuar.
Debido a que la mayoría de las rentas inmobiliarias son administradas por los mismos propietarios, es muy difícil proceder a una demanda cuando no se cuenta con un registro o una licencia de agente inmobiliario y asimismo, la información de la persona es falsa.
Para los casos que provienen supuestamente de agencias inmobiliarias, con los datos de la misma empresa se hace una queja ante la Procuraduría Federal del Consumidor quien será encargada de sancionar por dicho acto.
Generalmente, es sencillo proceder contra la persona que efectuó el fraude cuando se tiene un contrato de arrendamiento avalado por la Profeco o el propietario esté dado de alta ante la Secretaría de Hacienda y Crédito Público como arrendador, pues se puede levantar un juicio en el que el responsable pague por los daños morales ocasionados.











