Si tu contrato de arrendamiento está a punto de vencer, te compartimos estas recomendaciones que te ayudarán a renovar o concluir el trámite de manera exitosa.
Conoce las cláusulas de tu contrato. No existe una forma única para elaborar el contrato de arrendamiento en México, por lo que las condiciones para terminarlo no siempre son las mismas. Analiza las cláusulas de tu contrato antes de reunirte con el propietario para conocer qué acciones debes realizar antes de entregar el inmueble.
Ten presente la fecha de finalización. La mayoría de los contratos de arrendamiento se hacen por un tiempo determinado, señalando una fecha de finalización. Si tu contrato tiene una fecha prefijada, contacta a tu casero con tres meses de anticipación para saber cómo proseguir, si dando por terminado el contrato o haciendo una renovación.
En caso de que tu contrato de arrendamiento no tenga una fecha preestablecida, de acuerdo al artículo 2478 del Código Civil de la Ciudad de México, este concluirá a voluntad de cualquiera de los involucrados, avisando únicamente 30 días antes.
Prepárate para desocupar el inmueble. El inmueble será entregado en la misma fecha de finalización o en la prórroga preestablecida. Por lo general, esta prórroga tiene una duración de una a tres semanas, sin embargo, deberá estar expresada en el contrato, pues de no serlo la entrega se realizará el día señalado.
Recuerda que es tu responsabilidad regresar el inmueble en las mismas condiciones en las que te fue dado, sin solicitar una reclamación por los gastos de reparación, ni ser considerados a cuenta del depósito en garantía.
Comprueba el uso del depósito en garantía. El propietario tendrá un plazo de 60 días para utilizar el depósito en garantía y reparar aquellos daños que persistan en el inmueble causados por el inquilino. De este monto, se excluyen los deterioros causados por el uso y el tiempo.
Conforme al artículo 2422 del Código Civil, si hubiere saldo a favor una vez solucionados los daños en el inmueble, el propietario tiene la obligación de devolverlo. Asimismo, puedes solicitar la devolución íntegra si no se realizaron mejoras al inmueble.
Si por alguna razón te ves forzado a cancelar el contrato de arrendamiento antes de tiempo, será necesario que revises las cláusulas del contrato concernientes a este punto, para tener presente las infracciones con las que deberás cumplir.
En su mayoría, los contratos estipulan cubrir el monto restante de rentas o cierta cuota como compensación a los daños. También existe la posibilidad de que tu depósito de renta no sea devuelto.
Otro tipo de infracción también suele ser la recomendación de un nuevo inquilino como sustitución o el subarrendamiento, cumpliendo cada una de las cláusulas descritas en el contrato y asegurando que la renta se seguirá pagando puntualmente.
El artículo 2487 del Código Civil expresa que si después de terminado el arrendamiento, el inquilino continúa haciendo uso del inmueble sin oposición del propietario, el contrato continuará por tiempo indeterminado, exigiendo al inquilino el pago de renta correspondiente a las mismas cláusulas acordadas.
Para esto, ambos deberán haber acordado que no tienen interés en concluir el contrato y se obligan a seguir respetando los convenios hasta que cualquiera de los dos solicite la terminación (con mínimo un mes de antelación).
Dentro de la cláusula de vigencia, en la mayoría de los contratos de arrendamiento se ofrece una prórroga tácita al finalizar el contrato de hasta máximo 3 años de duración, la cual se valida por periodos de un año, hasta que alguien en cada periodo decida darlo por terminado.
Una vez solicitada la prórroga, si quisieras desistir del cumplimiento total del contrato, deberás pagar la renta mensual por cada año restante en el contrato.
Por otro lado, si tu contrato de arrendamiento no contiene una cláusula de renovación o prórroga que explique qué proceso seguir en caso de querer continuar con el acuerdo, deberán celebrar un nuevo contrato siguiendo los términos previos e incluyendo la duración del nuevo arrendamiento, que puede ser a partir de 6 meses.
Rentar tu primera casa o departamento será toda una experiencia que nunca olvidarás, en donde aprenderás todos y cada uno de los trucos necesarios para vivir pacíficamente durante todo el proceso de renta. ¿Estás listo para la aventura? Comienza tu búsqueda ahora.











