Fotografías bien tomadas pueden hacer que la mayoría de los inmuebles parezcan perfectos, por lo que no apreciarás sus verdaderos atributos y deficiencias hasta que los visites.
Por ello, la visita al inmueble es uno de los aspectos clave para tomar una decisión final, ya que de esta forma sabrás si esa casa o ese departamento que llamó tu atención cumple realmente con las características que buscas.
Para realizar una evaluación precisa de cada una de las opciones que tienes contempladas, considera los siguientes consejos:
Hacer una inspección adecuada del lugar requiere dedicación y tiempo suficiente para examinar todos los detalles y emitir un veredicto general sobre el estado del inmueble.
En promedio, las visitas a un lugar tienen una duración de 40 minutos, pero este tiempo varía dependiendo del tamaño del inmueble, sus acabados y el nivel de escrutinio de la inspección. Te sugerimos que solicites el tiempo que consideres necesario para realizar tu visita. Una o dos horas si es posible.
Es importante que el aviso lo hagas al momento de acordar la fecha, pues la mayoría de los propietarios o agentes inmobiliarios suelen agrupar varias visitas en un mismo día, limitándote a un horario determinado.
Visitar más de una opción al día es cansado y puede reducir el tiempo para realizar una evaluación adecuada. Mientras que una visita por día permite analizar detenidamente la información recabada, así como impresiones y observaciones que fácilmente pueden olvidarse al tener contacto con otro inmueble.
La inspección a realizar debe ser detallada para poder decidir si el lugar es o no conveniente. Por lo tanto, además de valorar el inmueble, verifica que la zona cumpla con las características básicas para vivir: seguridad, higiene, mantenimiento, accesibilidad, entre otras.
Para conocer más sobre los puntos que deben inspeccionarse al momento de visitar una casa, te invitamos a leer el siguiente artículo..
Asegurarse de que el lugar se encuentra en condiciones óptimas para ser habitado reducirá el número de incidentes. Principalmente en zonas de alto riesgo, donde temblores, huracanes, inundaciones y cualquier otro tipo de desastre natural son frecuentes.
Al asistir con un experto, ya sea ingeniero, arquitecto, valuador o cualquier persona que pueda dictaminar las condiciones en las que se encuentra el inmueble, obtendrás un resultado más especializado para tomar tu decisión final.
Una segunda visita al inmueble, permite tomar en cuenta aquellos aspectos que fueron descartados en la primera, así como reevaluar la decisión.
Elige un horario diferente al de tu primera visita. Por ejemplo, si asististe en la mañana, opta por ir en la tarde o al anochecer para que aprecies la vivienda y la colonia en diferentes momentos del día.
Anotar todas las cosas que pudiste valorar durante tu visita, sean negativas o positivas, evitará que pases por alto aquellos puntos clave para calificar el lugar. Incluso, tener fotografías ayudará a crear un registro completo.
Toma nota de todo lo que consideres indispensable, desde los detalles que te gustaron, hasta aquellos problemas que no fueron explicados en el anuncio, ni por el arrendador. Así, podrás solicitar posteriormente una resolución, en caso de que te decidas por ese lugar.











